Te quiero, pero no te quiero como se suele querer.
Te quiero sin dar explicaciones.
Te quiero por lo que eres y por como soy yo cuando estás conmigo, pero sobretodo, te quiero porque no te busqué.
Apareciste cuando no necesitaba a nadie, cuando ya había aprendido, que lo de la media naranja no es más que un cuento, y que cada uno está perfectamente completo sin nadie. Cuando aprendí a querer todos y cada uno de mis defectos y virtudes.
Te quiero porque somos diferentes, porque no nos parecemos y sin embargo nunca lo vimos como un impedimento para seguir adelante.
Te quiero porque siempre me viste capaz de comerme el mundo.

Comentarios